jueves, 2 de abril de 2009






Camino con la firmeza de un marinero.

De un marinero de combate.


Creo tener el control de mi mundo.

De todo lo que mis manos alcanzan.


Controlo cada palabra de mis labios,

y aveces también de los tuyos.

Puedo guiar mis pies,

y convencer a los tuyos que me sigan.


Creo ser un león en una jungla de flores.

Un guerrero griego en un mar dulce.


Pero lo efimero de mi...

queda sin control.



Soy un titere entre mis miedos.

Un cordero en las garras de mis sentimientos.



Un ser tan volátil,

que ama sin saber.


Que quiere,

sin tener corazón.


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