martes, 18 de noviembre de 2008

Caligrafía



Es todo tan raro.

No se escribir.

Y si acaso lo intento, repito y repito lo de aquel poema de amor.



Es como haber hecho caligrafía con tu cuerpo.

Y a cada halago, tú recuerdo.



Sólo se hacer caricias como tú me enseñaste,

y besar como te gustaba a ti.

Ahora tu ya no estas,

y esas caricias y besos se sienten huérfanos.



Es triste no tener caligrafías para adultos.





Ves, ya lo dije, Adulto.

¿Volveré a ser un niño?

Quiero ser un niño.

Quiero hacer caligrafía con tu cuerpo.

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