Lo siento. No eres tu.Intente mirarte a los ojos,
hablar convencido en lo que te decía,
y escuchar lo que tu me susurrabas.
Pero siempre torcía la mirada,
para no reflejarme en la tuya.
Hablaba coaccionado por el revolver del tiempo,
y escuchaba para no equivocarme al decir que Si.
Yo no soy yo,
no controlo las sensaciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario