Recuerdo este misero instante
de otras madrugadas,
de tardes y mañanas insatisfechas...
Ahora mismo esta devorando mi vida,
y no se porque,
siempre se le queda la puerta abierta.
Es esa sensación que engulle
todo brote de esperanza.
Que me deja vació.
Es ese mismo instante
que te ama, y te odia.
Es esa pluma que duda
entre punto, y coma.
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